Semana 0 – ¿Por qué me hice vegetariano?

Semana 0 – ¿Por qué me hice vegetariano?

Desde ya hace varios años, más o menos desde 2011, empecé a reemplazar ciertas comidas carnívoras, con lo que en ese momento se podía conseguir más fácilmente en las dietéticas en Argentina; la soja deshidratada. Cocinaba guisos, salsas para pastas, tartas y hasta incluso empanadas. Nunca fui un gran comedor de carne, pero sí me juntaba con amigos a comer asados, comía empanadas de carne, tomaba yogurt, café con leche y toda una dieta omnívora sin reparar demasiado en lo que estaba consumiendo. Como para la mayoría de personas, comer carne es algo que siempre estuvo en nuestra dieta y nunca nos planteamos demasiado qué es la carne, de dónde viene, ni por qué la comemos.

Siempre me gustaron las verduras o por lo menos, según recuerdo, nunca me quejé demasiado sobre ellas. Hay verduras que en aquél entonces no me gustaban y ahora sí, como la berenjena, y luego hay otras que jamás me gustaron, como el pepino por ejemplo…que ya que estamos, no lo puedo ni ver y aquí en Alemania se lo ponen a todo, pero ese es otro tema.

Los últimos dos años que viví en Buenos Aires, empecé a comer en casa principalmente ensaladas y tartas, con todo tipo de verduras, pero siempre con pollo o atún, lo que en ese momento para mi era lo que le daba sabor y consistencia a una simple y aburrida ensalada.

Y claro, luego me cocinaba también carne roja en todo tipo de variantes, porque era parte de mi rutina alimenticia. Como se podrán imaginar, viniendo de Argentina, la carne es algo realmente importante. Hay que hacerle honores a la fama de ser el país que tiene la mejor carne del mundo, no? No comía carne solo por ser famosa, sino que realmente la encontraba rica, me gustaba su jugosidad, su textura, su suavidad o crocantes, pega con todo tipo de comidas…y al escribir esto no sé por qué se me hace agua la boca.

Al mudarme aquí a Berlín en Agosto de 2017, me di con que la carne vacuna era realmente mala; chiclosa, seca, con un color marrón oscuro, como si fuese carne vieja. Eso ya del vamos no me generaba ningún deseo de comprarla y menos comerla.

Sí admito que cuando llegué me alimente el primer mes a base de Döner Kebab, lo que es comida rápida turca, uno de los platos mas típicos de la gastronomía Berlinesa. Consiste en un pan triangular crocante o una tortilla bastante grande donde se le agrega lechuga, tomate, pepino, repollo, queso feta y, por supuesto, carne de ese trompo que cocinan a fuego lento por varias horas. Esa carne que está ahí, exhibida como algo grandioso y jugoso y como el centro de todo el local, no es mas que una pasta procesada de carne de distintos animales, compactada en esa forma. No lo voy a negar, tiene un sabor particular y es rica.

Pero luego de ese primer mes de comer casi todos los días eso, me asquee, como era de esperar, y luego investigando de donde viene esa carne, que no parecen ser pedazos de carne clavados en esa espada, ya que tiene una forma lisa, como si fuese un solo pedazo gigante de carne, descubrí lo que realmente era y de a poco empecé a dejar de comerla.

Aquí la gente come mas carne de cerdo, esa es como LA carne aquí, pero a mi el cerdo me genera cierta cosita, así que no comí mucho cerdo aquí, salvo por una vez que comí algo llamado Eisbein que visualmente era espantoso y enorme y sin mucho sabor. Igual, aquí en Berlín nadie come comida típica alemana.


A lo que voy con todo esto es que, la mala calidad de la carne de aquí, sumado a la falta de amigos y familia que me inviten a asados y sumado también a la gran cultura vegetariana y opciones de esas comidas en supermercados y restaurantes, me fue llevando poco a poco a comer cada vez menos carne y empezar a descubrir nuevas variantes, con un nuevo y distinto sabor, pero de todas formas ricas.

Pero aún no me había planteado lo que significa comer carne, seguía comiendo pollo y atún, que era para mi lo menos “carnívoro” y se acoplaba bien a mi estilo de vida porque había empezado a ir al gimnasio y en todos lados decían que el pollo es alto en proteínas y bajo en grasa y que es bueno cuando uno entrena para crecer músculo y mantenerse delgado. Ahí empecé a comer solo pollo y atún y carne de vaca muy de vez en cuando, y con eso me refiero a una comida cada dos meses más o menos.


Pero mi cambio de forma de ver la carne comenzó hace muy poco, fue como un click donde me di cuenta de lo terrible que es comer carne, no para mi cuerpo, sino para los animales.
Hace unas dos semanas atrás, a principios de diciembre vi en Facebook una charla de Ed, un activista vegano. El video se llama “Nunca verás tu vida de la misma manera – Discurso que te abrirá los ojos”, y de hecho fue así (pueden verlo haciendo click aquí). En ese momento no vi la charla entera, incluso hasta me fui a hacer otras cosas y quedó ahí en el fondo, pero de una forma u otra su mensaje, su forma de explicar y de poner en perspectiva el consumo de carne, me hizo cambiar en 180 grados mi forma de ver el consumo de carne. Me hizo ver mas allá del plato que tengo delante, me hizo ver el camino que esa carne recorrió hasta llegar hasta aquí, delante mio. Y eso fue terrible. Terrible pensar por todo lo que un animal inocente tiene que pasar para que yo esté aquí sentado saciando mi necesidad cultural de consumir carne ¿por qué comía carne? la carne ¿se acopla a mis valores como persona? ¿podría yo matar un animal para comerlo? Tal vez sí, pero en una situación tan extrema que dudo mucho que me encuentre en ella.

En la sociedad que vivimos actualmente son tantas las opciones que tenemos, que comer carne es totalmente innecesario. No estoy hablando aquí de ser vegano ortodoxo, ni activista, ni de luchar por los derechos de los animales, ni ir a protestas, no, no es necesario hacer todo eso para generar un cambio. Eso se puede hacer simplemente al dejar de comer carne, de esa forma uno ya está dejando saber y demostrando que comer carne no es una necesidad, sino algo cultural.

Hace un par de días decidí que iba a dejar de comer carne, de todo tipo. Porque no quiero ser parte de esa industria que mantiene en cautiverio animales para luego matarlos, despedazarlos, procesarlos y ponerlos en un freezer en un supermercado para que yo o cualquiera los agarre como si nada y los tiren en una parrilla. No lo hago por razones de salud, sé que mi dieta dentro de todo es saludable, trackeo mi ingesta de macros (Carbohidratos, Grasas y Proteínas) y trato siempre de cumplir con la ingesta de calorías necesarias teniendo en cuenta mi actividad física diaria, y mas aún teniendo en cuenta que voy al gimnasio 4 veces por semana. Por ahí me pasa que hay semanas en las que comí menos de lo que necesito o se me pasó comer ciertas comidas, y eso lo noto muchísimo. Pero eso me pasaba de todas formas cuando vivía en Argentina y comía carne regularmente y un asado cada 3 semanas.

Decidí dejar de comer carne por un crecimiento personal y un aprendizaje de vida. Creo que esta decisión me va a ayudar a descubrir nuevas comidas, nuevos sabores, hasta incluso nuevas personas y que me va a conectar de otra forma con los animales, a entenderlos desde otro lugar, a ser mas compasivo con ellos y con otras personas. Eso es lo que pienso y siento; por eso lo hago.

Para que entendamos bien que significa ser vegetariano, dentro de las dietas vegetarianas se encuentran:

  • Veganos: En términos generales son las personas que no consumen ningún alimento de origen animal. Sean carnes, leche y sus derivados, huevo, miel, etc. E incluso no usan productos, como ropa o zapatos, con materiales provenientes de animales, o cosméticos que hayan sido testeados en animales.
  • Ovolactovegetariano: Esta es la opción mas seguida normalmente. Es donde no se come carne, pero sí se consume leche y sus derivados, así como también huevos y otros productos de origen animal.
  • Ovovegetariano: Son las persona que no comen carne, ni toman leche o derivados de la misma, pero que si comen huevo.
  • Lactovegetariano: Son las persona que no comen carne, ni huevo, pero si toman leche y sus derivados.
  • Y luego hay otras opciones que son una mezcla de las mencionadas arriba. Por ejemplo, personas que no comen carne de ningún tipo, pero si miel, los que consumen solo verduras crudas, los que no comen carnes rojas o de ave, pero si pescado, o solo pollo, o los que en su casa comen vegetariano, pero fuera no. Pero estos últimos que sí comen carne, hay una contradicción conceptual.

Yo he optado por una dieta Ovovegetariana, lo que sería, no comer carnes de ningún tipo, ni leche o sus derivados, como por ej. queso, pero sí comer huevos o comidas que tengan huevo en sus ingredientes. Si bien la industria del huevo es bastante fea también, no quiero empezar este camino del vegetarianismo en un punto tan extremo como el veganismo, sino que lo quiero hacer paso a paso. Decidí no consumir leche o derivados porque me di cuenta que siempre que tomaba leche o comía quesos blandos me sentía hinchado e incomodo y quiero probar dejar esos alimentos a ver como reacciona mi cuerpo.

Para ir cerrando, creo que todos somos libres de tener la dieta y valores que queramos, yo no voy a andar aquí obligando a nadie a comer o hacer lo que yo hago porque “es lo correcto”, no existe tal cosa. Para mi en este momento, esta dieta es mi decisión porque es lo que se acerca a mis valores y creencias. Pero sí me parece importante estar dispuesto, como en todos aspectos de la vida, a probar nuevas cosas, a escuchar distintas historias y opiniones, a aprender y ser receptivos, porque por ahí, quien te dice, podemos sacar algo bueno para nuestra vida.

Voy a seguir subiendo posts de mi recorrido en este nuevo camino y me gustaría que haya un ida y vuelta con ustedes, sea que estén empezando en este camino como yo y tengan muchas dudas, al igual que yo, o sea que ya son vegetariano o veganos hace muchos años, me gustaría escuchar sus historias, tips, recomendaciones e ideas para esta nueva etapa que recién comienzo.


Gracias por leer!

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