La regla de los 2 años
A lo largo de mi vida me he mudado de ciudad y país varias veces, lo que me enseñó cómo es y cuánto dura la adaptación al nuevo lugar.

Hola, mi nombre es Manuel y vivo en Berlín (Alemania) hace ya 3 años y medio. Antes de vivir aquí, viví en otros lugares, pasando por varias mudanzas y por diferentes procesos de adaptación, ya sea a nuevas costumbres, a hacer nuevos amigos y a crecer en una nueva ciudad.

Y algo que era una constante en todas esas mudanzas, es que siempre hubo una curva de adaptación, y eso es lógico claro, pero…¿cuánto tiempo dura esa curva de adaptación?, y ahí es donde entra esta regla a la que llamo, “La regla de los 2 años”.

Así que si estás pensando en mudarte a otra ciudad u otro país, este artículo puede ser de interés para que tengas así una idea más clara de como va a ser este proceso de adaptación.

Pero antes de llegar a la descripción de esta regla, voy a contarles un poco sobre mi historia.

Yo nací en Bs. As., Argentina, viví ahí hasta los 16 años, cuando me mudé a la provincia de Tucumán, en el norte del país, lugar de donde viene toda mi familia. Desde que nací que fui a esa provincia todas las vacaciones de verano e invierno. Era un lugar que siempre me gustó y donde realmente siempre quise vivir. Sentía que pertenecía ahí. Así que en 2003 por cuestiones de la vida decidí irme a vivir allá.

Si bien fue un momento duro para mi por lo que estaba pasando en mi vida en ese entonces, la idea de ir para allá era reconfortante porque era un lugar donde tenía amigos y familia. Pero al llegar me di con que no iba a ser tan fácil como pensaba. Un poco sobre esto hablé en el artículo sobre el FOMO. Cuestión, me encontraba en un lugar muy conocido para mi, el cual me gustaba muchísimo, pero al poco tiempo de vivir ahí me di cuenta de que me faltaban muchas cosas. Si bien tenía amigos, no tenía un GRUPO de amigos, si bien conocía lugares, no tenia MIS lugar en la ciudad, si bien sabia como funcionaba el transporte público y donde quedaban ciertas cosas, no sabía de todas formas muy bien cómo moverme fluidamente por la ciudad, ni que se podía hacer.

E ir conociendo y aprendiendo todo y armar una vida ahí me tomó tiempo. En ese momento no sabía cuanto tiempo me iba a tomar, y al principio ni pensaba en el tiempo, porque en ese momento para mí había dos opciones; o volver a Bs. As. con mis amigos y a la que era mi ciudad, o conseguir en Tucumán lo que tenía en Bs. As., pero ya, lo más rápido posible. Pero bueno, la realidad es que no podía volverme y tenía que hacer el esfuerzo de quedarme ahí.

El tiempo pasó y obviamente fui conociendo gente, haciéndome de un grupo de amigos, conociendo lugares, haciendo de ese lugar parte de mi, al punto que me terminé enamorando de Tucumán, muchísimo más de lo que hubiese sentido antes de irme a vivir ahí. Al punto de que ahora ese lugar es mi lugar en el mundo, el lugar que pienso cuando pienso en “mi casa”.

Ahora, viajando en el tiempo casi 10 años al futuro, ya estaba terminando mis estudios en fotografía y para perfeccionarme decidí volver a Bs. As. a estudiar, siendo que ya había vivido ahí, pensé que iba a ser más fácil de lo que fue….Yo no sé si soy muy optimista o simplemente medio tonto y no le pongo el peso real a algunas cosas y me hago la idea de que son más fáciles de lo que realmente son. Algo que tendré que tratar en terapia.

Cuestión que en Bs. As. me encontré con el mismo panorama que cuando llegué a Tucumán casi 10 años atrás. Si bien ya conocía la ciudad, ya tenía amigos del colegio, la ciudad ya no era la misma, y mis amigos estaban ya con sus carreras, o trabajando, con sus parejas, o simplemente en otro momento de sus vidas. Y de vuelta fue lo mismo, tener que hacer de ese lugar mi lugar. Ya no de cero cero como al irme a Tucumán, pero sí empezar a descubrir esos lugares donde podía conocer gente afín a lo que estaba estudiando, conocer lugares y personas relacionadas al mundo del arte, a la fotografía.

Y toda esa experiencia de haberme mudando a Tucumán diez años atrás me fue de muchisima ayuda, porque ya no tenia tanta ansiedad de que quería conocer gente rápido y hacer amigo y conocer la ciudad y que ¿cuánto tiempo me va a tomar? ¿por qué no estoy haciendo las cosas que quiero hacer? y todo eso que tal vez uno se pone a pensar.

Yo ya iba sabiendo que me iba a tomar tiempo, y sabía que más o menos iban a ser uno o dos años. Y fue así, ese proceso me tomó literal 2 años. Y ahí fue cuando me di cuenta que el tiempo promedio para adaptarse a un nuevo lugar es ese, 2 años.

Yo lo veo así:

  • El primer año es todo nuevo, uno está recién llegado, emocionado tal vez de estar ahí, queriendo descubrir un montón de cosas. Ese nuevo lugar parece gigante, todos los días es ver algo nuevo, descubrir algo que no conocías. Es un año para las primeras veces de todo lo que hagas. Es saludar por primera vez a tu vecino, es aprender (si es que vivis en otro país) una nueva palabra o una nueva expresión, es tomarse el metro por primera vez, es vivir por primera vez un cumpleaños ahí, una navidad, un cumpleaños de algún ser querido al cual no vas a poder asistir, es un año para las primeras veces y para descubrir, para dejarse sorprender. Para expander tu mundo, que en ese momento tal vez sea tu casa, es tiempo para explorar tu barrio, es tiempo de conocer personas muchas personas, que posiblemente muchas de ellas queden en tu vida. Es para tener ese primer trabajo, para conocer ese grupo de amigos, conocer los bares, clubes y cafés donde vas a pasar gran parte de tu tiempo libre planenado tu vida y disfrutando con esos nuevos amigos…
  • El segundo año ya es distinto. El segundo año es para reafirmar todas esas cosas que hiciste en tu primer año. La ciudad ya no va a ser tan grande y lo que antes se sentía como viajar de un pueblo a otro, ahora es un viaje en tren que se te pasa en dos segundos, tu vecino ya posiblemente reciba tus paquetes y sepas hasta cosas sobre su vida, tus amistades seguramente muchas de ellas siguieron su camino y no volviste a ver y otras quedaron y siguen ahí firmes, ya vas a poder expresarte mejor en ese nuevo idioma, entender lo que dicen más fácilmente, ya vas a celebrar tu segundo cumpleaños, tal vez no solo y en una video llamada, sino que con tus amigos y/o tu pareja de esa nueva ciudad, ya vas a saber que fiesta, que bar, que café es tu preferido para cuando estás triste, para cuando estás felíz, para cuando queres trabajar, cuando queres pasarla bien o para cuando queres tener un momento chill con amigos. Ya no vas a ser un turista. Va a ser un año para ahora salir a explorar las afueras de tu nueva ciudad, tu barrio ya lo tenes conocido, los barrios al rededor de tu barrio, también, la ciudad de golpe se te va haciendo cada vez más chica y querés descubrir qué es lo que hay más allá. Es un año para afianzar todo eso que construiste en el primer año.

Así que la regla de los 2 años va por ahí y si la tengo que poner en una frase sería algo así:

El primer año es para dejarse sorprender, para vivir todas tus primeras experiencias. Es el año donde vas a conocer lugares y personas. Es el año para crear las bases para lo que va a ser tu vida ahí si decides quedarte. Es el año para encontrar tu lugar en la ciudad. Para pensar, sentir y decidir si vivir lejos de tu hogar es para vos.

El segundo año es para reafirmar todo lo que aprendiste en el primer año, es para empezar a disfrutar de esos lugares que hiciste tuyos, y con las personas que ahora son tus amigos. Es el año donde la ciudad al mismo tiempo de achicarse, se va a ir expandiendo y donde ya podrás moverte más fluidamente. Es el año donde ya vas a estar asentado y posiblemente empieces a pensar en un futuro ahí.

Foto por Josh Sorenson desde Pexels

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